Quizás sean esas horas,
la pretención de resistir extrañarte.
La noche, la luna,
el recuerdo,
extraño hablarte,
no poder permitirse un resbalo,
buscar la excusa.
Esas ganas de verle, señor,
tan lejos,
cotidiano, seguramente, en esta velada,
en que busco palabras,
para
lo que ahora se calla,
para
lo que ahora se calla,
así, lo que deba ser dicho
va en un millón de pedazos.
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