Si se pudieran borrar un par de versos en el alma,
si se pudiese evitar encontrar sinceridades en el viento,
secretos que a nadie importaban,
que nadia miraba.
Sino hubiesen registros en una memoria apenas taciturna,
sería más sencillo ocultar eso que supe, pero no quería
aquello que tan llamativamente ocultabas a mi vista.
Pequeño clamor a lo lejos,
así, en distinguida distancia;
un momento nunca es suficiente,
y un segundo será condenado a ser mucho,
involucrar lo que se calla y se piensa,
lo que se quiere y que mata.
Así, en plena madrugada,
palabras cifradas, siemples, traviesas y enredadas,
miradas acalladas, un beso a la nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario